Algo muy interesante nos dice la mística sor María de Jesús Agreda en su obra, ciudad Mísitica de Dios: Que Noe y el arca son fuguras de Cristo y de su Madre.

Noe al andar sin mancha fue bien visto por Dios para asegurar a través de él la conservación del linaje humano llevandolo y protegiendolo en el arca. Pues bien Sor Agreda afirma que en realidad todo eso se hizo en atención a que posteriormente viniese al mundo la Virgen María, que fue el arca mística que conservó y llevó al verdadero Noé y le trajo del cielo para llenar de bendiciones de todos los moradores de la tierra.