El hombre que es franco no tiene necesidad de ninguna otra cosa que la fidelidad a su palabra. Quien siente necesidad de jurar denota que se siente inseguro de si mismo. Y quien hace jurar testifica su desconfianza acerca de la sinceridad y honestidad hacia el otro. La costumbre del juramento pues es una consecuencia de la deshonestidad moral del hombre.

MV 172.1