A través de la iluminación de la conciencia, el hombre, en su existencia, se descubre a sí mismo como participe del ser. Pero también el hombre se encuentra en el mundo y en el mundo existen sociedades, por tanto el hombre ve también que es participé de un mundo, y de una sociedad. De manera que Dios y el hombre, el mundo y la sociedad forman lo que Eric Voegelin llama: La primordial comunidad del ser.

Dicha participación del hombre en el ser no es al estilo de una sociedad mercantil que puede ser abandonada sino más bien la participación del hombre, es en la existencia misma. En la comunidad primordial del ser, el hombre no es un mero espectador, sino que está obligado a ser un actor en el drama de la existencia y debe jugar su rol, a veces sin conocerlo e incluso sin la certeza de saber quién es el mismo. Y el hombre que desea conocerse a sí mismo necesita tomar en cuenta a Dios, a la sociedad, y al mundo.

El drama de la existencia implica:

  • Tu mismo como hombre
  • El mundo, y la sociedad.
  • La Existencia misma, es decir Dios.